Hoy os voy a hablar de un automóvil que marco un hito en la historia del automovilismo, y en mi humilde existencia, el Honda NSX, creado con el asesoramiento de Ayrton Sena. Honda creo este automóvil para competir de tu a tu con marcas como Ferrari, ¡y vaya si lo hizo! Con un diseño atemporal, construido en aluminio solo necesitaba sus 280 cv para plantar cara a las maquinas del Caballino Rampante (fue rival directo del F355, para mi el ultimo Ferrari con “diseño Ferrari”)
He tenido la oportunidad de probar una de estas maravillas, que ya son piezas de coleccionista, en un circuito, y debo decir, francamente, que su embriagador sonido, su caja de cambios ultra corta, su tracción, su obediencia, su rapidez en los cambios de apoyo, sus frenadas, son dignas y aun se mantienen a la altura de los coches más modernos. Una obra de arte. Un monumento a la tecnología más avanzada de su época, el recuerdo de un genio como Sena, una escultura rodante. Un coche de leyenda, que nos enseña lo que se puede conseguir cuando no se ponen limites a los ingenieros y cuando te asesora en el comportamiento uno de los mas grandes pilotos de la historia. Gracias Sena, Gracias Honda.
Cuando vuelas a ras de suelo, simplemente intentas disfrutar de cada momento, del sonido, del tacto del cambio…son tantas las sensaciones que es difícil describir como es conducir esta maquina. Lo que se propusieron y consiguieron, un superdeportivo eficaz, espectacular, y que consiguió su objetivo de codearse con lo mejor de su tiempo. Quedará como un símbolo de un hombre. Sena, y la demostración de una marca, Honda.